Estás aquí
Inicio > Técnología > Cristales de memoria cuántica son un paso hacia un Internet futurista

Cristales de memoria cuántica son un paso hacia un Internet futurista

memoria cuantica

Una Internet cuántica y segura está un paso más cerca gracias a una memoria cuántica fabricada con un cristal, la cual podría formar parte crucial de un dispositivo capaz de emitir fotones entrelazados a una distancia de 5 kilómetros. Y lo que es más importante, será totalmente compatible con las redes de comunicaciones existentes, por lo que podrá utilizarse en el mundo real.

Desde hace mucho tiempo existe la visión de una versión cuántica de Internet, que permitiría a los ordenadores cuánticos comunicarse a través de largas distancias mediante el intercambio de partículas de luz llamadas fotones que han sido enlazadas con el entrelazamiento cuántico, lo que les permite transmitir estados cuánticos.

También te podría interesar: Cristales de memoria cuántica son un paso hacia un Internet futurista

El problema es que los fotones se pierden cuando se transmiten a través de largas longitudes de cable de fibra óptica. En el caso de los fotones normales, esto no es un problema, porque los equipos de red pueden simplemente medirlos y retransmitirlos después de una cierta distancia, que es como funcionan las conexiones de datos de fibra normales. Pero en el caso de los fotones entrelazados, cualquier intento de medirlos o amplificarlos cambia su estado.

La solución es un procedimiento llamado teletransporte cuántico. Consiste en medir simultáneamente el estado de un fotón de cada uno de los dos pares de fotones entrelazados, lo que une de hecho los dos fotones más distantes de la cadena.

«Los fotones se utilizan no para enviar la información, sino para compartir el entrelazamiento. Entonces puedo utilizar ese entrelazamiento. Puedo teletransportar la información cuántica que quiero de A a B», dice Myungshik Kim, del Imperial College de Londres.

Pero eso introduce otro problema: todos los pares enredados tienen que estar listos al mismo tiempo para formar una cadena, lo que se hace más difícil a mayores distancias. Para resolverlo, se necesita una memoria cuántica.

«La idea es que pruebes un eslabón, y cuando tengas éxito, entonces paralizas este enredo y este eslabón y esperas a que el otro eslabón también esté listo. Y cuando los otros enlaces estén listos, entonces puedes combinarlos. De este modo, el entrelazamiento se extenderá a distancias cada vez mayores», explica Hugues de Riedmatten, del Instituto de Ciencias Fotónicas de Castelldefels (España).

De Reidmatten y su equipo utilizaron cristales de ortosilicato de itrio para almacenar pares de fotones entrelazados durante 25 microsegundos en dos memorias cuánticas distintas. Realizaron el experimento entre dos laboratorios, unidos por 50 metros de cable de fibra óptica, pero teóricamente esta cantidad de tiempo de almacenamiento permitiría la comunicación de dispositivos situados a una distancia de hasta 5 kilómetros.

Deja una respuesta

Top